Esta sección fue concebida para albergar
diferentes artículos, monografías, debates, tesis,
etc. que abarquen diversos y abundantes temas de interés
general.
Y en la ocasión, arrancamos con un informe acerca de la
historia de la formación de nuestra Patria Argentina.
Espero les guste y... ojalá sirva de algo. Adrián
Ramirez, webmaster.
9 de Julio: Día de la Independencia Argentina
La Revolución de Mayo puso fin al
orden colonial e inició una amarga lucha por la independencia
y unificación. Aunque el Autogobierno fue instaurado en
un intento de ahondar y acelerar la prosperidad comercial, pero
en cambio provocó una prolongada desorganización
económica, décadas de guerra civil y una caída
en la dictadura.
Los conductores de la revolución
utilizaron, en un principio, la misma institución virreinal
y su estructura política para imponer su autoridad y el
orden inmediato. Así, la junta central de Buenos Aires
sustituyó al Virrey y hasta el nombre de Fernando VII fue
utilizado como elemento de unión y poder.
Los años inmediatos que le siguieron
a la revolución se caracterizaron por presenciar el nacimiento
de un torbellino de fuerzas políticas rivales.
Los rasgos generales de esta época
son los siguientes: (1810-1820)
- la región consolidó gradualmente
su autogobierno y finalmente su emancipación de jure.
- al precio de la fragmentación territorial, el derrumbe
de una autoridad común efectiva y una profunda crisis económica.
Las actitudes con la que se tomó
en cada región las noticias de la revolución fueron
diferentes: en zonas donde el prestigio de la corona estaba desgastado,
dicho acontecimiento fue recibido con gratitud y tuvo un apoyo
incondicional (Santa Fe, Corrientes, la intendencia de Salta,
etc.). En cambio la actitud fue opuesta en regiones que estaban
dominadas por personas leales a los Borbones (Montevideo, Alto
Perú, Asunción) a las cuales la junta no ahorró
esfuerzos para tratar de subordinarlas.
El acto de ruptura del poder imperial, no
significó la suplantación inmediata del estado colonial,
por un estado nacional. Gradualmente, a medida que se consiguieron
concitar apoyos, fueron pasando de ser levantamientos municipales
a regionales y luego a nacionales.
A los débiles aparatos estatales del periodo independentista
se le fueron superponiendo órganos políticos (juntas,
triunviratos, directorios) con los que se intento sustituir el
sistema de dominación colonial y establecer un polo de
poder alrededor del cual constituir un ESTADO NACIONAL.
Estos intentos no siempre fueron exitosos, y en muchos casos desembocaron
en largos periodos de enfrentamientos regionales y luchas entre
fracciones políticas, en los que la existencia del Estado
Nacional se fundaba en el reconocimiento externo de su soberanía
política.
El fracaso se debió a la escasa integración
territorial, derivada de la precariedad de los mercados y agravada
por la interrupción de los vínculos con la vieja
metrópoli.
La efectiva posibilidad de una economía
mas integrada y compleja, sumada a la preservación de ciertas
instituciones coloniales como instrumentos de control político,
suministraron el cemento que amalgamarían a la sociedad
territorialmente asentada y al incipiente sistema de dominación
en un Estado Nacional en un ESTADO NACIONAL. Esto explicaría
por que, en casos como Argentina, la precariedad de las economías
regionales, la extensión territorial, las dificultades
de comunicación y transporte, las prolongadas luchas civiles,
etc, demoraron por muchos años el momento en que tal amalgama
se produciría.
20 de mayo de
1810. Mediante una proclama, el 18 de mayo de 1810, el
virrey Cisneros confirmó los rumores acerca de la caída
en manos francesas de Sevilla y de la Junta Central que en ella
funcionaba. Cisneros pidió lealtad a Fernando VII, pero
ya era tarde: la agitación popular se volvió cada
vez más intensa. Desde hacia días, los criollos
venían discutiendo qué hacer ante la situación
planteada.
En la mañana del 20, luego de sucesivas reuniones, se decidió
pedir una autorización al virrey para llamar a un Cabildo
Abierto, fórmula institucional para que se pronunciaran
los vecinos de la ciudad.
El virrey Cisneros y sus partidarios consiguieron dilatar la cuestión.
Sólo accedieron a convocar a un Cabildo Abierto después
de reunirse con los jefes de las milicias. En esta consulta, representados
por Saavedra, los militares expusieron su posición: el
virrey debía admitir, pues su mandato había caducado
tras la caída de la Junta Central española. La suerte
del virrey estaba echada.
21 de mayo de
1810. Hombres armados ocuparon la Plaza de la Victoria
y exigieron a los gritos que se convocase a un Cabildo Abierto
y se destituyese al virrey Cisneros.
Tal fue el tumulto en la plaza que, alarmados, los cabildantes
se apresuraron a solicitarle al virrey que autorizase la convocatoria
a un Cabildo Abierto. Cisneros firmó la convocatoria y
llamó a Saavedra, comandante del Regimiento de Patricios,
para que tranquilice a los vecinos que estaban en la plaza.
22 de mayo de
1810. En la mañana se abrió el debate, cuya
finalidad era tomar una decisión acerca de la permanencia
o no de las autoridades españolas en el Río de La
Plata. La votación del 22 se prolongó hasta la medianoche.
Se resolvió que la asamblea continuaría al día
siguiente.
23 de mayo de
1810. A las diez de la mañana se volvió a
reunir el Cabildo ordinario. Pese a lo convenido, anunció
que el Cabildo Abierto no se reanudaría y realizó
el escrutinio de los votos de la jornada anterior.
Los 155 votos que resultaron por la cesación del virrey
comprendían diversas posturas:La fórmula propuesta
por Saavedra –delegar en el Cabildo el mando interino hasta
que se formase una junta de gobierno- se impuso con 87 votos.
24 de mayo de
1810. En horas de la mañana, sesionando a puertas
cerradas, el Cabildo procedió a constituir la Junta, conforme
se desprendía de la mayoría de los votos. En esas
circunstancias, el síndico Julián Leyva creyó
satisfacer a todos los bandos formando la siguiente Junta:
-
Presidente:B. H. De Cisneros. - Vocales:Cornelio
Saavedra (militar), Juan N.
De Solá (eclesiástico), Juan
José Castelli (abogado), J.
Santos de Incháurregui (comerciante).
El Cabildo cumplía aparentemente
con el resultado del sufragio, pero imponía, de hecho,
la posición legalista. El mismo virrey cuya destitución
había sido votada por la mayoría, era el presidente
de la Junta. Pocos cabildantes advirtieron con claridad que se
trataba de una estratagema legal. En la Plaza de la victoria,
en cambio, al difundirse la noticia de la composición de
la Junta, la tensión creció. Esta situación
desencadenó la renuncia de Saavedra y Castelli.
25 de mayo de
1810. Durante la mañana, los cabildantes reunidos
estuvieron dispuestos a rechazar las renuncias, aduciendo que
la Junta no tenía facultades para negarse a ejercer un
poder que el pueblo le había conferido. Los cabildantes
confiaban en el apoyo de las fuerzas militares para sostener esta
posición.
De nuevo en la plaza, entraron en acción los "chisperos".
Apenas se enteraron del rechazo de las renuncias, muchos de ellos
penetraron en la sala capitular y allí, como representantes
de la gente que estaba en la plaza, manifestaron el disgusto y
la decepción generalizados.
En una reunión, los jefes de las
milicias, anunciaron que volvían a retirar su apoyo al
Cabildo. Mientras, la gente reunida en la Plaza exigía
saber qué estaba ocurriendo. El Cabildo no tuvo otra alternativa
que pedirle la renuncia a Cisneros y la disolución de la
Junta que presidía. El bando patriota aprovechó
para plantear que sólo el pueblo debía asumir toda
la autoridad. Para ganar tiempo, los regidores plantearon que
una petición así debía hacerse por escrito.
El texto, que ya había sido redactado durante la noche
anterior, fue presentado de inmediato. Así nació
la Primera Junta de Gobierno.
2. Primera Junta de Gobierno
Fue la expresión del primer gobierno
constituido por criollos. El objetivo de esta junta era convocar
a los representantes de cada provincia para considerar las actitudes
a tomar ante la nueva situación de la región. Fue
la que provocó la revolución. La junta esperaba
lograr la alianza de las regiones con la rebelión metropolitana.
Dentro de esta se producen peleas internas, principalmente entre
Moreno (sec.) y Saavedra (pte). El primero quería lograr
una independencia inmediata y la proclamación de una república
centralizada políticamente en Buenos Aires. Saavedra por
su parte, apoyaba el "Autogobierno" bajo la "Máscara
de Fernando", y era defensor del gobierno compartido con
las regiones. Saavedra sale triunfador de este litigio y siguiendo
con su línea moderada, crea la Junta Grande, para incluir
a representantes del interior (2 diputados). Moreno renunció
a su cargo y se embarcó para realizar una misión
diplomática en Europa. El 4 de marzo de 1811, murió
en alta mar.
3. La Junta Grande
El reglamento del 25 de mayo de 1810 establecía
que las ciudades del Interior debían enviar diputados a
Buenos Aires para formar un Congreso. Dos días después,
una circular los invitaba a incorporarse a la Junta, pero Moreno
retrasó todo hasta diciembre cuando renunció. Sin
embargo, la victoria saavedrista fue muy frágil: la oposición,
reunida en la Sociedad Patriótica y apoyada por el Cabildo,
seguía activa y ganó posiciones. Debido a diferentes
campañas militares fallidas el ex Virreinato del Río
de La Plata pierde el dominio sobre el Alto Perú, Paraguay
y Montevideo.
4. El Primer Triunvirato
Como consecuencia del fracaso de Saavedra,
principalmente militar, y a la "incomodidad" de la Junta,
que no puede sesionar con tantos integrantes que nunca logran
un acuerdo, esta es desplazada por un triunvirato, gobierno de
tres personas (el Primer Triunvirato) y acompañado por
una Junta Conservadora (en donde recaen el resto de los miembros
de la Junta Grande), totalmento opuesto a Artigas, que es quien
disuelve la Junta Grande y las provinciales. El trío integrante
del gobierno queda conformado por: Paso, Chiclana y Sarratea.
Con un estatuto provisional que creaba una asamblea general de
poderes ilimitados. Instado por Rivadavia, el Triunvirato intento
lograr el apoyo de Gran Bretaña, para imponer una Monarquía
Constitucional (idea sostenida con anterioridad por Belgrano).
Surge del interior un creciente rechazo a la política del
Triunvirato y un acercamiento a Artigas.
En 1812, crece un movimiento político bajo el lema: "Independencia,
Constitución y Democracia", la llamada Sociedad Patriótica,
encabezada por San Martín, que provocó la caída
del Triunvirato, exigiendo una lucha más vigorosa por la
emancipación y para atraerse a Artigas y al Interior, la
convocatoria del congreso propuesto.
5. El Segundo Triunvirato
Según el Estatuto Provisional, en
octubre debía realizarse la elección del sucesor
de Sarratea, cuyo mandato en el Triunvirato cesaba. El candidato
propiciado por la Logia era Bernardo Monteagudo, un adversario
acérrimo de Rivadavia. Monteagudo fue elegido y entonces
lo inhabilitaron por casos infundados. Antes esta maniobra, el
pueblo empezó a reclamar por un grupo más "digno"
de personas en el Triunvirato. El Cabildo aceptó designar
a un nuevo ejecutivo, o Segundo Triunvirato, "ligado a la
indispensable convocación a una Asamblea General"
– según consta en acta – integrado por Juan
José Paso, Antonio Álvarez Jonte y Nicolás
Rodríguez Peña (estos dos últimos miembros
de la Logia Lautaro). Para esto, el primero había gobernado
durante un año y quince días.
6. La Asamblea del Año XIII
La influencia de la Logia
Luego de la Revolución del 8 de Octubre
de 1812, el segundo Triunvirato era el mascarón de proa
del verdadero poder: el ejercido por la Logia Lautaro, que se
proponía radicalizar la política moderada seguida
por los gobiernos revolucionarios desde 1810. La convocatoria
a una Asamblea Constituyente, fechada el 24 de octubre, aclaraba
que los "vecinos libres y patriotas" debían elegir
diputados: cuatro por Buenos Aires, dos por cada capital de intendencia
y Tucumán, y uno por el resto de las ciudades. La Logia
echó mano a todos los recursos para asegurarse que los
electos fuesen afines a su política. A comienzos de 1813,
todo auguraba la organización de un nuevo Estado independiente.
El 31 de enero 1813, el congreso planeado se reunió, cuidando
de dar la representación debida al interior, y con la intención
de logarar una igualdad social. Se modeló según
la Asamblea Constituyente Francesa de 1789 (libertad, igualdad,
fraternidad). Aunque la principal función es redactar una
constitución, se logran muchas resoluciones, las más
importantes fueron:
- Abolió los servicios de los indios
(mita, encomienda y yanaconazgo).
- Suprime el mayorazgo.
- Fueron anulados los títulos de nobleza y los patrimonios
terratenientes.
- Se abandonó la trata de esclavos y se liberó a
los hijos de esclavos nacidos después de su instalación
(libertad de vientres) y de todos los esclavos que ingresaran
en nuestro territorio. De la última disposición
quedarían excluídos, posteriormente, los fugitivos
de Brasil.
- Suprimió la inquisición y la tortura judicial.
- Se declaró soberano e impuso el nombre de "Provincias
Unidas del Río de La Plata".
- Crea el Directorio Supremo (gobierno unipersonal).
- Creación de la primera moneda patria.
- Creación del escudo nacional
- Se declara canción nacional el Himno.
- Se falló en el intento de dictar la constitución,
por la no aceptación de los requerimientos de los diputados
de Artigas, sin embargo, las bases para una constitución
quedan puestas.
- Tampoco se declara la independencia, pero ya se está
buscando el camino para identificarnos como una nación.
Entonces, una de las decisiones de la Asamblea,
es la designación de una nueva forma de gobierno, el Directorio,
que irá acompañado y asesorado por un Consejo de
estado de nueve miembros. Finalmente en el cargo de Director queda
Antonio Gervasio de Posadas que asume el 31 de Enero de 1814 y
debe enfrentar numerosos problemas entre ellos la decisión
de Artigas de acabar el sitio en Montevideo, y más tarde,
al designar a Rondeau de remplazo en el Ejército del Norte,
que las tropas se sublevasen. Posadas, sintiéndose desautorizado,
renunció, y la Asamblea designó al mismo Alvear
"Director de Estado". Alvear no se mantuvo demasiado
tiempo, y por problemas con Artigas, el Cabildo pidió su
renuncia y la disolución de la Asamblea General. Entonces
el Cabildo designó como nuevo director a Rondeau, que estabaen
Jujuy al frente del Ejército y creó una Junta de
Observación con el fin de convocar a las provincias a un
Congreso General. Esta Junta, integrada por cinco miembros, redactó
un Estatuto Provicional que autorizaba al Director a convocar
a todas las ciudades para elegir y enviar diputados a un Congreso
Constituyente que se reuniría en Tucumán. Fue la
única cláusula que fue aceptada por casi todas las
provincias, y posibilitó la reunión que declararía
nuestra independencia.
Para remplazar interinamente a Rondeau mientras
durara su ausencia, fue designado el coronel Ignacio Alvarez Thomas,
quien asumió el 21 de abril. Su principal objetivo fue
mejorar las relaciones con Artigas, quien encabezaba una Liga
Federal integrada por la Banda Oriental, Santa Fe, Entre Ríos,
Corrientes y Córdoba. Pero no pudo cumplirlo. En agosto
envió al general Viamonte al frente de fuerzas que ocuparan
la ciudad de Snata Fe y nombraran un gobernador. En marzo de 1816,
tropas santafesinas al mando del comandante Estanislao López,
derrotaron nuevamente al ejército porteño.
Tras otro fracaso enviando a Belgrano, el
Cabildo y la junta de observación aceptaron la renuncia
del Director interino y el 17 de abril designaron en su remplazo
a Antonio González Balcarce, quién sólo gobernó
hasta julio, cuando llegó Juan Martín de Pueyrredón,
elegido por el Congreso de Tucumán, para hacerse cargo
del Poder Ejecutivo.
7. El congreso de Tucumán
Buenos Aires designó a Juan José
Paso, Tomás Manuel de Anchorena, Fray Cayetano Rodríguez,
Pbro. Antonio Sáenz, José Darragueira, Agustín
Gascón y Pedro Medrano. Sus instrucciones eran postular
la adopción de una Constitución que estableciera
un poder Ejecutivo unipersonal, sin aclarar si preferían
el sistema monárquico o republicano.
Para inaugurar el período de sesiones
no se esperó que estuvieran presentes todos los diputados,
Cuando se reunieron dos tercios, se fijó el 24 de marzo.
Ese día, los representantes se constituyeron y designaron
presidente del Congreeso al doctor Pedro Medrano, estableciendo
que el cargo se renovaría mensualmente, y como secretarios
a Paso y Serrano.
A raíz de la renuncia de Álvarez
Thomas, y su remplazo provisorio por Balcarce, dada la ausencia
del titular José Rondeau, el Congreso resolvió elegir
nuevo Director Supremo. La votación se realizó el
3 de mayo Juan Martín de Pueyrredón fue electo (como
ya antes habíamos aclarado).
Durante los tres primeros meses, el Congreso
consideró su organización, la aprobación
de los diplomas de los diputados, la fórmula de juramento
a su soberanía, y la elaboración de un plan de trabajo.
El temario presentado incluía 17
puntos. Los principales eran: manifiesto explicativo de los fines
del Congreso, sus atribuciones y duración; discusión
sobre la declaración de la Independencia; pactos interprovinciales
previos a la Constitución; determinación de la forma
de gobierno y elaboración de una Constitución. Los
restantes se referían al sistema financiero, el funcionamiento
de la Justicia, el régimen militar, la educación,
los límites territoriales y el régimen agrario.
La influencia de San Martín y Belgrano para la consideración
del tercer punto del sumario fue decisiva.
San Martín decía: "¿hasta
cuándo esperaremos para declarar nuestra Independencia?
Es ridículo acuñar moneda, tener pabellón
y escarapela nacional, y por último, hacer la guerra al
soberano de quien se dice dependemos y permanecer a pupilo de
los enemigos. ¿Qué más tenemos que decirle?"
Belgrano, por su parte, quien acababa de
regresar de Europa, se trasladó a Tucumán a principios
de julio y el día 6 expuso ante el Congreso la situación
europea, después de la frustada misión diplomática
cumplida por Rivadavia.
9 de julio de
1816. El día 8, los diputados deliberaron en sesión
privada sobre la Independencia, y resolvieron proclamarla en la
sesión siguiente. Reunidos bajo la presidencia de Narciso
Laprida con la participación de numeroso público,
el 9 de julio, luego de una votación, se labró el
acta suscrita por los 29 congresales: "En la benemérita
y muy digna ciudad de San Miguel de Tucumán, a los nueve
días del mes de julio de 1816: Nos, los representantes
de las Provincias Unidas de Sud América, reunidos en congreso
General, invocando al Eterno que preside el Universo, en nombre
y por autoridad de los pueblos que representamos, protestamos
al Cielo, a las Naciones y a los hombres todos del globo, la Justicia
que regla nuestros votos.
"declaramos solemnemente a la faz de
la Tierra que es la voluntad unánime e indubitable de estas
Provincia romper los violentos vínculos que las ligaban
a los reyes de España, recuperar los derechos de que fueron
despojados, e investirse del alto carácter de una nación
Libre e Independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli,
quedando en consecuencia, de hecho y de derecho, con amplio y
pleno poder para darse las formas que exija la justicia e impere
el cúmulo de las actuales circunstancias. Todas y cada
una de ellas así lo publican, declaran y ratifican, comprometiéndose
por nuestro medio al cumplimiento y sostén de esa voluntad,
bajo el seguro y garantía de nuestras vidas, haberes y
fama".
El siguiente 19 de julio, y por iniciativa
de Medrano se agregó a la independencia "de Fernando
VII, sus sucesores y metrópoli", otra parte "y
de toda otra dominación extranjera", tanto en el Acta
como en la fórmula de juramento que se exigiría
a los representantes, funcionarios y tropas.
El origen de tal modificación fue
el rumor de que a espaldas del Congreso de estaba proyectando
un protectorado de Portugal.
Una vez jurada la Independencia, el Congreso
pasó a deliberar sobre el sistema de gobierno. Belgrano
había expuesto en la sesión del día 6, la
situación de Europa, donde existía un auge monárquico
y las casas reinantes pretendían imponer a miembros de
las familias reales en América. Por eso pensaba que el
establecimiento de una dinastía propia en las Provincias
Unidas de Sud América, podía constituir una garantía
de estabilidad ante las ambiciones externas.
A fines de 1816, el Congreso remitió
al Director Supremo un Estatuto Provisional de Gobierno para que
lo promulgara. Pero Pueyrredón lo devolvió porque
estimaba que las atribuciones del Poder Ejecutivo eran limitadas
entendiendo que las fuerzas militares debían estar bajo
el mando del Directorio.
El Congreso se trasladó a Buenos
Aires a principios de 1817 para enfrentar juntamente con pueyrredón
la grave situación existente: los portugueses habían
invadido la banda Oriental; el ejército del Virreynato
del Perú seguía amenazando las fronteras del Norte,
defendidas por Güemes y no pocas provincias reaccionaban
vehementemente ante el proyecto monárquico.
Al reiniciar las sesiones se decidió
que: El titular del Poder Ejecutivo sería designado por
el congreso, y los gobernadores serían elegidos por el
director Supremo entre candidatos propuestos por los cabildos.
Este último mecanismo confería al Reglamento una
orientación centralista que siguió provocando conflictos
con las provincias. La tendencia sería acentuada en la
Constitución que sancionaría en 1819. El llamado
"Congreso de Tucumán" seguiría sesionando
hasta febrero de 1820.
8. Directorio de Pueyrredón
Pueyrredón tuvo en general una fecunda
gestión, más allá de los problemas graves
que se estaban dando en la Banda Oriental y hacia el Norte. En
el plano económico, fundó la Caja Nacional de Fondos
del Sud, que fue base del sistema bancario argentino; adjudicó
tierras a los pobladores para extender las fronteras con los indios
y fomentó la producción agrícola y ganadera,
la exportación de granos y las industrias, racionalizando
la explotación de los saladeros.
Pueyrredón tuvo que enfrentar el pesado costo económico
de la guerra revolucionaria. No era un problema nuevo, pero sí
más acuciante: la contienda se prolongaba y afectaba, cuando
no destruía, los circuitos comerciales y productivos. La
guerra civil alentaba el saqueo sistemático de la producción
ganadera del Litoral. A todo eso se agregó que la campaña
de San Martín a Chile impuso un costo de una magnitud desconocida
hasta ese momento. En 1817 pueyrredón ensayó varias
medidas para obtener ingresos regulares, como la imposición
de tasas aduaneras, pero, en 1819, el gobierno todavía
seguía recurriendo a los impopulares gravámenes
extraordinarios.
Los principales ingresos públicos provenían de los
impuestos a la importación, que, indirectamente, afectaba
a los consumidores. A cambio de los empréstitos solicitados
a os comerciantes, el Gobierno daba órdenes de pago a largo
plazo. Dichas órdenes sólo podían ser descontadas
al momento por los grandes comerciantes, en su mayoría
ingleses, que se convirtieron en fuertes acreedores del Estado.
En 1819, el aumento de la deuda pública llevó al
Gobierno a incrementar las contribuciones forzosas en un 11%.
9. La Caída de Pueyrredón
A comienzos de 1819, Carlos de Alvear, junto
con José Miguel Carrera y Manuel de Sarratea, planeó
en Río de Janeiro la destitución de Pueyrredón.
Los caudillos López y Ramírez, disconformes con
la Constitución de 1819, entraron en la conspiración.
San Martín intentó apoyar a Puyrredón y envió
a un batallón de Cazadores de los Andes al mando de Mariano
Mendizábal, pero éste se sumó a la revuelta.
El 9 de junio de 1819, Pueyrredón renunció a favor
de José Rondeau.
10. La Constitución de 1819
Ya en Buenos Aires, el Congreso aprobó
la Constitución del nuevo Estado, que fue jurada el 25
de mayo de 1819. La carta establecía un Ejecutivo unipersonal
que, con pocos recortes, podían ser transformado en una
monarquía constitucional, si las misiones diplomáticas
que buscaban un monarca en Europa tenían éxito.
El Legislativo estaba compuesto por dos cámaras: una de
Representantes, elegidos en forma proporcional a la población,
y un Senado con representantes de las corporaciones (los cabildos,
la iglesia, el Ejército o las universidades). El rechazo
a su marcado centralismo se inició en el Litoral. Poco
después de su jura, fue cuando Pueyrredón se vio
obligado a renunciar.
La Constitución de 1819 respondió
al esquema establecido por el pensador francés Montesquieu:
Ejecutivo, Legislativo, Judicial.
En cuanto a la representatividad, teníamos
1 diputado por cada 25.000 habitantes o fracción mayor
de 17.000. Los diputados eran "de la nación"
y no de las provincias.
El Poder ejecutivo recaía en una
sola persona, el director. Éste podía ser reelecto
una sola vez, si contaba con el voto de las dos terceras partes
de las Cámaras.
La figura del Director Supremo, logró
conservarse hasta el año 1820, cuando con la Batalla de
Cepeda, se inicia un período de autonomías provinciales
(Disolución del gobierno centralizado).
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01/10/2006